miércoles, 15 de julio de 2009

Un Verano Especial

Y llegó Junio y con el las vacaciones, parece que se ha instalado la tranquilidad en mi casa. El reloj mi eterno rival, creo que no se porque razón ha hecho las paces conmigo y ahora da horas de sesenta minutos, que alegría ir al compás de las horas y tener tiempo para disfrutar de las pequeñas cosas que llenan mis días.
Ayer decidí ordenar un armario y estuve toda la tarde sin necesidad de mirar el reloj. Hoy he ido a la playa y estuve leyendo, pero no leyendo deprisa y mirando el reloj, que siempre me avisa que debo estar en otro sitio haciendo otra cosa distinta, sino leyendo como solía leer antes, no se por donde, me cuelo en la historia y soy parte del paisaje, o de los personajes, siento la brisa del viento y el olor y la calidez de la chimenea encendida . Mañana vuelvo al trabajo y pienso que la tranquilidad seguirá en mi casa; a veces miró el reloj y veo que me hace señales con sus manecillas y su sonido se adapta a mi ritmo, tic - tac, me vuelve a mirar; sonrío ¡Que felicidad!.

3 comentarios:

Dorotea dijo...

También quiero un reloj así, que marque horas de sesenta minutos y que no me reste ni un segundo a mi siesta de veinte minutos, que de vez en cuando suelte una propina de un cuarto de hora que no pertenezca a la ocupación anterior ni al compromiso posterior.
Tic-tac, que la tranquilidad siga en tu casa.
Un abrazo.

MARU dijo...

Bueno, después de leer el post de Algo sobre mi madre, que ya te digo alli, que me encantó. Veo que acabas tus vacaciones....
Deseo que las hayas disfrutado mucho.
Pero que haya sido nada más que um preámbulo de los dias felices, que estoy segura te aguardan en casa.
El reloj... Te cuento un secreto. Hay veces, que si estoy muy agusto con lo que hago, me lo quito.
Un besito grande.

María Gracia dijo...

Gracias, a vosotras por leerme y prometo que seguiré escribiendo.
Un abrazo.